Defensa Territorios: nuevo portal en internet

El equipo de Herriarte/Entrepueblos y sus personas colaboradoras, han creado el portal en internet Defensa Territorios (http://defensaterritorios.org/), cuyo objetivo es apoyar la difusión y reflexión sobre los conflictos sociales vinculados al control y uso de recursos naturales, así como establecer redes de conocimiento, intercambio de experiencias y actuación entre diferentes organizaciones de América y del estado español y Europa, para fortalecer y hermanar las luchas que se llevan en la actualidad, a la par de encontrar nuevas vías de resistencia y de propuestas. Son diversas las organizaciones y redes con las que Herriarte/Entrepueblos se conecta y colabora (enlace con organizaciones y redes) y con ellas el portal recupera y difunde noticias, videos, audios, documentos, materiales y todo tipo de información para compartir, aprender y actuar.
Invitan a las personas usuarias y visitantes a que comuniquen la información, promuevan el aprendizaje y aprovechen los vínculos y posibilidades de acción colectiva para construir alternativas al modelo explotador que se autodenomina ‘desarrollo’.

En el portal podrán encontrar distintas acciones por la libertad de los pueblos, la soberanía alimentaria, la sostenibilidad de la naturaleza y el buen vivir, el respeto a los derechos humanos e información y reflexiones y acciones para un mundo mejor posible, que construyamos las mujeres y hombres de los pueblos de Abya Yala (América), Europa o cualquier lugar del mundo.

Defender el territorio es defender la vida

Los conflictos por los recursos y el territorio son muy importantes en distintas regiones del mundo, debido a que los promotores del modelo de ‘desarrollo’ capitalista neoliberal están aumentando su injerencia en muchos países para aumentar sus ganancias satisfaciendo el consumo depredador de una minoría de la población mundial, concentrada en importantes capas de la población de Estados Unidos y Europa, pero también en las élites de los mal llamados ‘países del Sur’. Las industrias extractivas, la privatización de las fuentes de agua, la implementación de los monocultivos para agrocombustibles, la destrucción de ecosistemas naturales y humanos y la penetración de las empresas transnacionales se acompaña de elaborados mecanismos de control, represión y hostigamiento para las poblaciones, organizaciones y personas líderes que se oponen a la explotación ambiental y social. Estamos ante una crisis de violencia sistemática contra las personas y la naturaleza.

A la par, en las Américas (Abya Yala), existe un auge de diferentes movimientos de resistencia de las poblaciones más castigadas, como el campesinado, las comunidades indígenas y afrodescendientes, y las mujeres. Estos movimientos están construyendo estrategias de resistencia y acción alternativa en relación a la tierra y el territorio, desde una perspectiva integral de conservación y aprovechamiento colectivo respetuoso, basada en unos parámetros muy diferentes de lo que supone un ‘desarrollo’, poniendo en el centro a las personas y la naturaleza.

Video ¿Qué cereales producimos? ¿Qué cereales comemos?

Por nuestros alrededores vemos trigo, cebada, avena e incluso arroz. Son cereales cercanos y libres de transgénicos; pero ¿son estos los que consumimos? ¿en manos de quién están estas semillas que alimentan al mundo? ¿Qué políticas comerciales están llevando? ¿Hay alternativas? Personas productoras y consumidoras, nos dan las claves que llaman a la transformación desde un consumo consciente y responsable.
 
 
 

Nortzu dira benetako "piratak"? Somaliar kostaldeko harrapalariak

"La piratería en Somalia acapara los medios de comunicación, pero la información llega, en la mayoría de los casos, fragmentada, distorsionada, manipulada. En el próximo enlace, merece la pena ver el documental  que trata de reorganizar y completar la información existente, ofreciendo un acercamiento a este conflicto, a su origen, a sus motivaciones... y sobre todo a sus consecuencias."

CUIDADO! LLEGA UNA REVOLUCIÓN por Gustavo Duch

Desde muchos lugares del planeta están llegando informaciones coincidentes en una misma dirección: parece que se están moviendo piezas para generar un cambio muy drástico en el modelo agrícola actual. Si eso prospera muchas cosas se alterarán, se desorganizarán, pudiendo ser el principio de una revolución en este terreno, mucho más trascendental que aquella llamada ‘revolución verde’. Así que todas aquellas personas que estemos preocupadas por el planeta y su supervivencia –que es la nuestra-, tendremos que estar atentas. Se ruega levanten las antenas y circulen la información que puedan recibir. Más que nunca hemos de saber qué se trama.

Las primeras noticias a las que yo he tenido acceso hablan de una agricultura que produce más comida por hectárea que la agricultura industrial, que tanto nos está alimentado. ¿Será posible aumentar esos índices? Si así fuera, tendríamos un asombroso efecto: podría significar mayor autosuficiencia y mejores ingresos para las familias, pueblos y países que practiquen esta renovada agricultura, lo que llevaría a la ruina o la casi desaparición de las corporaciones de la alimentación. Las pocas y grandes empresas que se han mantenido en los primeros puestos de venta (y control) de las semillas, genética animal, fertilizantes, pesticidas… no podrán competir contra un agricultura que –dicen- es funcional con semillas autóctonas y tradicionales, recuperando y revalorizando razas autóctonas más fuertes y rústicas, que no utiliza química para sus labores y, ¡magia potagia! no depende del petróleo.

Se ha filtrado también que detrás de esta agricultura están las y los pequeños campesinos. Que son ellas y ellos los impulsores, pero como bichos raros que son, no tienen problema alguno en compartir, enseñar y ceder su saber. Es decir, puede ser [y será], el fin de una hegemonía que tiene sedes y poltronas en las universidades, en las escuelas técnicas o en los institutos de investigación.

Algunas prestigiosas organizaciones especializadas en analizar los impactos de la agricultura, pesca, ganadería…en fin, todo el sistema alimentario actual, -de escondidas o disimulando- han analizado esta forma de producir y distribuir alimentos, llegando a dos conclusiones, de nuevo, colosales. Por un lado han corroborado que «mientras el modelo alimentario global actual es responsable de más de la mitad de emisiones de CO2 que asfixian la atmósfera», ésta otra se maneja con métodos y procesos capaces de almacenar más CO2 del que emiten. Vamos, una agricultura, que abre las ventanas y enfría el planeta además de ser mucho más adaptable a los venideros cambios climáticos.

Y por otro, han podido estudiar que al igual que la agricultura industrial o convencional con sus excesos químicos, hormonales y artimañas varías, tiene efectos preocupantes sobre la salud de quienes trabajan con ella y de quienes nos alimentamos de ella, esta agricultura revolucionaría sólo es rica en calidad, frescura y salubridad.

¿Será por todo esto que quieren ocultarla, desprestigiarla y boicotearla? La agroecología, que así se la conoce, sabe de virtudes muy poco apreciadas por el paladar capitalista: reduce el consumo de agroquímicos, conserva y difunde material genético y depende del saber campesino. Nada con lo que enriquecer bolsillos.

Ya lo saben, que corra la voz, y estemos preparados. Nos incumbe.